La historia de la economía mundial dio un giro este miércoles en la Rosaleda de la Casa Blanca, en el exterior del Despacho Oval. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiso conceder una solemnidad especial al anuncio de los aranceles en la tercera fecha bautizada por él como “Día de la Liberación” en los últimos meses. En una tarde primaveral fresca y con el cielo cubierto, Trump llenó de nubarrones el horizonte económico con los aranceles más altos en un siglo. Estados Unidos impondrá un arancel universal mínimo del 10% a todas las importaciones y castigará más a los países y bloques con los que tiene un mayor déficit comercial, entre ellos la Unión Europea, a la que aplicará un 20%.